Para la realización de
esta entrada se leyó el segundo capítulo del libro “How to move
mount fuji” en el que se repasa la historia de los test de
inteligencia.
Estos test fueron
inicialmente creados en Francia por Alfred Binet. Posteriormente
Lewis Terman un estadounidense, profesor de la Universidad de
Stanford modificó la versión original y comenzó a promocionar su
uso. La llegada de la primera guerra mundial en Estados Unidos
provocó su popularización, ya que comenzó a utilizarse para
clasificar a los miembros del ejercito según la puntuación que
obtuvieran.
Del ejercito pasó a las
escuelas y negocios. En los colegios para intentar descubrir a los
“genios” en edades tempranas y en el trabajo para contratar a
empleados mejor dotados. Un ejemplo de ello es el de la compañía
semiconductora de William Bradford Shockley, quien utilizó en exceso
estos test (junto a otros como el detector de mentiras) y provocó la
salida de grandes intelectuales de su compañía. Otro ejemplo, en
este caso actual, es el que utilizan gran número de empresas de
Silicon Valley.
