En
más de una ocasión hemos visto como el equipo de fútbol de las
estrellas fracasaba estrepitosamente, como el jugador más exitoso
del año pasado cambiaba de equipo y en esa temporada no lograba sus
objetivos o como un equipo más humilde lograba superar a otros con
presupuestos estratosféricos.
En el fútbol, en otros deportes o en las relaciones laborales,
pasamos de ser meros individuos con mejores o peores capacidades, a
ser un grupo. Es por ello que la organización y la cooperación son
tan importantes como tus habilidades personales.
Meredith Belbin, británico e investigador en teoría de gestión de
negocios, estudió este problema desde el punto de vista de los roles
de equipo. Para tener éxito debemos formar un grupo en el que cada
persona destaque en roles distintos y así compenetrarnos
adecuadamente.
